Saltar al contenido principal

Cuidado avanzado para cabello y cuero cabelludo

Encuentra tu ritual

Elegir bien es más fácil de lo que parece. Son tres preguntas, y la primera no es sobre tu pelo.

Primer plano de una persona separando su cabello oscuro con los dedos para dejar ver el cuero cabelludo.

Pregunta 1

¿Qué hace tu cuero cabelludo?

Es la que casi nadie se hace y la que más cambia la respuesta. Antes de mirar las puntas, fíjate en la raíz dos o tres días después de lavarte.

  • Se engrasa rápido → tu base es Balance.
  • Pica, tira o se irrita → tu base es Sensitive.
  • No da problemas → lo decide el pelo. Pasa a la pregunta 2.
Primer plano de cabello castaño liso y brillante cayendo sobre un hombro.

Pregunta 2

¿Qué le pasa a tu pelo?

Ahora sí, el largo. Y aquí lo que cuenta no es cómo lo tienes hoy, sino qué le has hecho en los últimos meses.

  • Color, mechas o calor a diario → suma Repair como tratamiento.
  • Fino, sin cuerpo, apelmazado → tu base es Density.
  • Ni una cosa ni otra → con la base del paso 1 vas servido.
Manos aplicando un producto con cuentagotas sobre cabello rizado castaño claro.

Pregunta 3

¿Cuánto vas a mantenerlo?

Sé honesto. Una rutina de cinco pasos que abandonas en dos semanas rinde menos que una de dos que mantienes seis meses.

El cabello crece algo más de un centímetro al mes: lo que se ve hoy se decidió hace tiempo.

Las cuatro bases

Tres champús que elige el cuero cabelludo y un tratamiento que elige el largo. De aquí sale cualquier combinación.

Los cuatro champús IVELL —Density, Balance, Repair y Sensitive— flotando entre salpicaduras de agua, hojas y pétalos sobre una piedra de travertino.

La mejor rutina no es la más completa. Es la que todavía estás haciendo dentro de medio año.

¿Prefieres que te lo digamos nosotros?

Doce preguntas, tres minutos y una recomendación concreta. El resultado se enseña en pantalla y, si quieres, te lo enviamos al correo.